Liebe Leser, Liebe Leserinnen
Ich lebe, mir geht es gut und ich fahre gerade nicht auf meinem Fahrrad.
Donnerstag 01.10
Ich liess mir Zeit mit der Abfahrt nachdem ich die Nacht auf dem Klo verbracht hatte.
Der Señor der Herberge kümmerte sich um mich, indem er mir den Weg beschrieb den ich schliesslich auch nahm, nachdem ich die Dinge, die ich am Abend nicht mehr erledigen konnte, erledigt hatte.
Ich fuhr um 8:30 Uhr endlich los und zum Zeitpunkt meiner Abfahr hatte sich eine Idee in meinen Kopf gesetzt: Für ein para Tage nach Sucre zurückzukehren und am besten noch am selben Abend Richtung Sucre abzufahren, natürlich per Bus, um schon am Freitagmorgen in Sucre zu sein.
Verbissen fing ich an die Schotterpisten bergauf und bergab zu fahren auf ca. 4000 Metern Höhe. Doch trotz Coca hatte ich meine Kräfte bis zum Mittag aufgebraucht und schob lange Strecken.
Den Tag über erreichte ich 60 km in 5 Stunden und 30 Minuten, liess mich aber die Hälfte der Strecke mitnehmen bis Tupiza.
Bevor ich losfuhr war der Kilometerstand bei 500, zieht man den Vorsprung, den mir Patricias Familie verschaffte und die Hälfte der Strecke von Atocha nach Tupiza ab, so sind von den 1014 Gesamtkilometern am Ende dieses Tages 390 km Training.
Später erreichte ich das Elternhaus eines Freundes in Tupiza, lies dort meine Utensilien inklusive Fahrrad stehen, verlor mein Handy und fuhr die Nacht über nach Sucre.
Mittwoch 30.09
Ein Tag der Superlative.
Ich brach zeitig in Uyuni auf und legte viel Strecke zurück bis ich nach 5 Fahrtstunden nach Cerdas kam, wo ich Mittagessen wollte. Doch es gab kein Mittagessen, es war das erste Mal, das mir soetwas passierte, in kleineren Döfern konnte man zu Mittag essen, doch nich in Cerdas. Es war eine Wüstenstadt, bolivianischer wilder Westen.
Von dort machte ich mich nach Atocha auf, ursprünglich wollte ich dort nur kurz halten und dann noch möglichst viel Weg nach Tupiza zurücklegen, doch machte mir mein Magen ein Strich durch die Rechnung.
Die letzten Kilometer vor Atocha waren der Horror. Obwohl ich an diesem Tag viele Kilometer geschafft hatte, so gab es eine Reifenpanne und jede Menge Bauchschmerzen auf den letzten Kilometer vor Atocha, sodass ich wie ein Häufchen Elend am Strassenrand sass.
Mit letzter Kraft erreichte ich Atocha, wo ich mir ein Zimmer für die Nacht mietete und so den nächtlichen Durchfall überlebte. Schade, ich wollte nur zwei Tage von Uyuni nach Tupiza brauchen.
An diesem Tag legte ich 111 km in 7 Stunden und 15 Minuten zurück und es wäre ohne Magenprobleme viel mehr drin gewesen.
Dienstag 29.09
Mein Ruhetag in Uyuni.
Ich wusch meine Kleidung, die sehr staubig war und lies sie in der Sonne trocknen. Danach schickte ich ein 3 Kilogramm schweres Paket nach Deutschland mit Dingen die sich als unnütz herausstellten: Ein Clownskostüm, 5 Jonglierbälle, ein Diablo, ein Buch und eine Wanduhr, das Abschiedsgeschenk meines Projektes.
Ich verbrachte einige Zeit damit dieses Blog zu aktualisieren und sehe es, dass esnicht auf dem neusten Stand ist, ich kaufte Essensvorräte neu ein, checkte mein Fahrrad durch und schaffte mir eine analoge Kamera an.
Es war schon Nachmittags und ich wollte unbedingt den Salar sehen, denn in Uyuni gewesen zu sein, ohne den Salar gesehen zu haben, hielt ich für sinnlos, ja, diese Salzwüste war der Grund, warum ich die Schotterpisten bis Uyuni gefahren bin.
Glücklicherweise sprach ich genau den richtigen Taxifahrer an, der in seinem Haus ein Geländewagen stehen hatte, genau eines der Modelle die mich die Tage davor immer in eine Staubwolke gehüllt hatten.
Wir fuhren also wunderbar schnell ein Stück weit in die 25 km entfernte Salzwüste und erlebten dort einen Sonnenuntergang mit, eines der schönsten Naturschauspiele, die ich hier in Bolivien erlebt habe, weisses Salz bis zum Horizont, darüber die flammenden Farben der untergehenden Sonne gezackt von Siuletten ferner Berge.
Es war ein gelungener und nötiger Ruhetag gewesen und ich sass kein einziges Mal auf dem Sattel. 0 km gefahren in 0 Std.
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Queridas lecotras, queridos lectores
Estoy bien, estoy vivo y por el momento no estoy pedaleando.
Jueves 01.10
Con calma empecé este día después de una noche en el baño.
El Señor del alojamiento se preocupaba de mí y me describía el camino hacia Tupiza. Partí después de haber hecho todo aquellas cosas que no he podido en la noche.
A las 8 y media subí a mi bici y arranqué con mi viaje a Tupiza con la idea bien puesta de lograr toda la distancia en un día para volver una vez más a Sucre, obviamente en flota y a lo mejor esta noche para estar en Sucre el viernes en la mañana.
Presionado estaba pedaleando en las carreteras de tierra subiendo y bajando en una altura de 4000 metros, masticando coca pero sin embargo al medio día ya no tenía fuerzas y desde ahí muchas veces empujé mi bici.
En todo el día logré 60 km en 5 horas y 30 minutos pero después de la mitad me he hecho llevar con una movilidad hasta Tupiza.
Antes de empezar todo ya tenía 500 km hechos, si se resta ahora la distancia que me ha llevado la familia de Patricia y la mitad de la distancia entre Atocha y Tupiza entonces de los 1014 kilómetros en total 390 km es entrenamiento.
Mas tarde llegué a Tupiza a la casa de los padres de un amigo y ahí deje mis cosas y mi bici, perdí mi celular y viaje la noche hacía Sucre.
Miercoles 30.09
Un día de superlativos
Temprano partí de Uyuni y logré bastante hasta que llegué después de 5 horas de viaje a Cerdas donde quería almorzar. Pero no había donde almorzar, era la primera vez que me pasó algo así porque en pueblos mucho más pequeño podía almorzar en algún lugar pero no en Cerdas. Una ciudad del desierto, oriente salvaje y boliviano.
Desde ahí me dirigí hacía Atocha y en realidad solo quería pararme ahí un cachito y seguir pedaleando para acercarme lo más que posible a Tupiza pero mi estomago tenía otra opinión.
Los últimos Kilómetros antes de Atocha eran horribles aunque logré bastante en este día ahí se pinchó mi rueda y me quedé con dolores del estomago sentado al lado de la calle. Era una miseria poco antes de llegar a Atocha.
A penas llegué a Atocha donde me consigue un cuatro por la noche y así podrá sobrevivir la diarrea nocturna. Qué pena porque solo quería tardar dos días de Uyuni a Tupiza.
Este día logré 111 km en 7 horas y 15 minutos y sin problemas de mi estomago podría haber logrado mas.
Martes 29.09
Mi día de descanso en Uyuni.
Lavé mi ropa lleno de sucio y lo dejé secar en el sol desde la mañana. Después mandé un paquete de 3 Kilos a Alemania con cosas inútiles: un disfrace de payaso, 5 pelotitas de malabarismo, un diablo, un libro y un reloj de salón que era mi regalo de despedida.
Me he tomado tiempo para actualizar este blog y me doy cuenta que no está al día, compré comida para las días siguientes, arreglé mi bicicleta y me consigue una camera simple.
Ya era tarde pero quería ver el Salar a todo costo porque no quería estar en Uyuni sin ver por lo menos una vez el desierto de sal porque este salar era la razón por lo cual he ido todas estas carreteras de tierra desde Potosí a Uyuni.
Por suerte encontré un taxista que tenía su vagoneta en su casa justo estos tipos de coches que en los días anteriores me dejaban siempre en una nube de polvo.
Entonces fuimos con la vagoneta y una buena velocidad al Salar que se encuentra de 25 km de Uyuni y hemos visto una hermosa entrada del sol. Unos de los espectáculos más impresionantes de la naturaleza que he visto en Bolivia. Sal blanco hasta el horizonte y encima los colores del fuego del sol junto con los siluetas negras de las montañas lejanas.
Era un buen día y un descanso necesario y ni una vez me he subido a la bici por lo tanto manejé 0 km en 0 hrs.
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